Somos tan fieles al dolor, somos fieles a lo malo, a los desastres inminentes; pero nos somos tan infieles a nosotros, a lo que sentimos o pensamos, a lo que queremos expresar, infieles a los demás. Qué contradictorio es llamarle infiel al otro si no dejamos de traicionarnos a nosotros mismos jamás. Porque a lo único que soy fiel es a ti, tan fiel como a lo malo porque que malo sería si no fuera así.
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