miércoles, 16 de noviembre de 2016

Noches

He tenido tiempo de soñarte en cada párrafo, en cada capítulo y todas las noches. Te he soñado de día, en cada descanso y en cada parón en mi vida. En cada patrón de estos tejidos, en cada escama de esta piel y en cada marinero de algún mar. Te he soñado soñando de noche, de día y en paz. No dejes que la noche nos atrape ahora que ya sabemos soñar, soñarnos...

Marcas

Cada vez que te marchas, me marcas. Cada vez que acaricias mi espalda, mi alma. Déjame marcarte la vida como tu marcas la mía, y que nos marque ella a los dos, ahora y cada día. Que el tiempo nos arrope entre copas y mantas, entre noches y ganas, y que mañana cuando vuelvas a marcharte, me manches, me marques, los labios, las ganas. 

Leyenda

Cuenta la leyenda que te han visto sonreír en manos desconocidas ahora para mi.
Cuenta la leyenda que sonríes más que antes y que ya no hay quién te pare.
Cuenta la leyenda que ya no me buscas en tus cartas, en tus letras ni en tus frases.
Cuenta la leyenda que estás radiante y que no hay quién se resista a amarte.
Cuenta la leyenda que ya no pasas por allí, dónde conocimos el amor, dónde lo hicimos.
Cuenta la leyenda que no hago más que pensar en ti, y te escribo por si se te ocurre pasearte entre líneas y encontrarte. Y qué curioso que se quede en este párrafo todo aquello que me dejó contarla.

lunes, 14 de noviembre de 2016

"K" letra prohibida

De kilómetros entre nosotros, de kilómetros entre la humanidad. De kilómetros que están lejos para poderlos alcanzar. Mi letra prohibida que está a kilómetros para dejarme rimar, cantar, bailar y conjugar.

Juventud

He recuperado la juventud en tus brazos. Mi corazón se había vuelto viejo, estaba roto, helado. Pero algo en mi se activó cuando me rozaste. La parte más ardiente, la más joven. Y aquí nos ves, una foto en blanco y negro, sentados en un banco dándoles de comer a las palomas como si de un juego se tratara, un juego de cuando aún era joven el alma, cuando aún el corazón quemaba.

Imposibles

Ahora que somos tan impredecibles.
Ahora que ya no seremos imprescindibles.
Ahora que todo esto se ha vuelto irreversible.
A veces queriéndonos tanto, y otras tan poco.
Y otra vez, enredados en la misma cama, en las mismas pestañas. Otra vez, accionando el invierno que aguardan estas sábanas...

Huele

Huele a ti en cada canción, en cada verso, en cada rima. Huele a ti en cada lágrima, en cada parte, en cada esquina. Huele a brazos descosidos que quisieron ser abrazos. Huele a párpados mojados en pleno mes de verano. Huele a hierba recién cortada cada vez que te siento en mi alma. A libro nuevo, cuando beso tu boca. A castañas en el fuego cada vez que me tocas. Huele a despedida de vez en cuando, aunque mañana estemos regresando. Huele a miedo en cada canción, verso y rima. Huele a amor en cada lágrima, en cada parte y en cada esquina. Aunque aquí todo se repita, no hay manera de contarlo, más bonita.